Ruta a El Castellot
Sencilla y corta excursión en la que subiremos a un buen mirador del Alt Penedès. Por el camino podremos ver viñedos y en la cima, el litoral y parte del característico territorio de la comarca.
Sencilla y corta excursión en la que subiremos a un buen mirador del Alt Penedès. Por el camino podremos ver viñedos y en la cima, el litoral y parte del característico territorio de la comarca.
Ruta de longitud moderada, aunque sin complicaciones. Partiendo de La Llagosta visitaremos interesantes lugares como el moderno Castell de Can Taió o la ermita de Santiga (bonita mezcla de estilos arquitectónicos). Llegaremos al Santuario de La Salut, uno de los más notables y estéticos de la zona. Dicho santuario, con un esbelto campanario modernista y destacables murales y vitrales en su interior; se reconstruyó después de la Guerra Civil, cuando fue casi destruido.
Sencilla ruta que nos lleva al Puig Castellar, una atalaya entre el Vallès Oriental, el Occidental y el Barcelonès, ofreciendo grandes vistas también de parte del Maresme. La ascensión es relativamente rápida y está bien señalizada y las vistas en la cima son razón suficiente para subir. Encontramos también en ella un poblado ibérico bien conservado y con múltiples plafones que nos guían en su interpretación. En él podemos descubrir desde calles con un antiguo desagüe hasta una reproducción de una de las casas tal como debían ser en su época.
Excursión corta y sin dificultad que nos ofrece unas buenas vistas de los barrancos por los que pasa el arroyo Rubielos y que nos permite curiosear un estético abrigo de piedra, seguramente hecho por pastores en medio de una pared de piedra.
Sencillísima y breve ruta circular que sale de la Creu d’Olorda, una zona de ocio interesante para visitar y que nos lleva al Puig d'Olorda, cima con una buena panorámica de Barcelona y las poblaciones del Baix Llobregat pasando por al lado de una antigua cementera. Interesante visita al espacio naturalístico de la Pedrera dels Ocells.
Clásica excursión en el Parc Natural del Montseny, subiendo a Les Agudes por su lado más agreste, Els Castellets. Este itinerario encara la subida directamente, pasando algunos pasos de grimpada sencillos que le añaden interés a la excursión. En la cima de Les Agudes disfrutamos grandes vistas hacia el cercano Matagalls, el Pirineo de Girona, con el Puigmal y el Canigó destacados y poblaciones como Arbúcies o Vic. Desde aquí nos acercaremos al Turó de l'Home, la máxima elevación del Montseny. Esta cima está muy degradada y ha perdido mucho encanto por las numerosas construcciones que encontramos cerca de ella: carretera, antenas, pista... Desde aquí bajaremos a Santa Fe del Montseny por la Font del Briançó, entre hermosos hayedos, para acabar llegando a la famosa Font dels Passavets y finalmente a Santa Fe del Montseny. Deberemos dejar un vehículo en Santa Fe y otro en el Pla d'en Mon o recorrer 4 kilómetros de carreterra para concluir la excursión si no tenemos esta opción.
Ascensión físicamente muy dura, con fuertes pendientes y algunos pasos de grimpada que nos permite alcanzar el techo del Pirineo francés, el Grand Vignemale. Ascendemos por el Barranco de Labaza y el descompuesto y vertical Corredor de la Moskowa hasta el Col de Lady Lister; donde la visión del Glaciar d'Ossoue, el segundo más grande del Pirineo, nos deslumbra. Esta vía supone una de las más salvajes y espectaculares a realizar en el Pirineo sin necesidad de realizar pasos de escalada.
Excursión sin ninguna dificultad técnica que nos deja desde preciosas vistas del Estany de Sant Maurici hasta el amplio panorama que nos ofrece el Portarró d'Espot, puerto que une los dos lados del "Parc Nacional d'Aigüestortes i de l'Estany de Sant Maurici" y que antiguamente era una pista transitable para todoterrenos para unir ambos lados.
Ruta circular, ideal para realizar con raquetas de nieve, desde el Refugio de Cap de Rec. Alcanzaremos el Estany de l'Orri, un interesante lago de alta montaña y de vuelta al punto de inicio el Refugio del Pradell. Éste último es un refugio libre, situado en un bucólico prado con excelsas vistas a la Serra del Cadí.
Excursión sin ninguna dificultad técnica que nos permite descubrir un espacio natural interesante por el estado de conservación y el aire rural que posee aunque esté situado en medio del Vallès más industrializado.