Circular al Canigó
Impresionante ruta circular que pronto llega al refugio Marialles, con sobrecogedoras vistas del macizo del Canigó en sus proximidades. El Canigó, con sus más de 2.700 metros de altura, es la primera cumbre que rompe la barrera de los 2.000 metros en el macizo Pirenaico, viniendo desde el Mediterráneo. Se sitúa en la Catalunya Nord, dentro de los territorios que se anexionaron a Francia en el Tratado de los Pirineos firmado en 1659. Atacaremos la cima del Canigó pasando por el Refugio Aragó, un refugio libre, y grimpando por su estética y entretenida chimenea hasta alcanzar la cumbre. Retornaremos al punto de partida descendiendo al Norte, junto al Pic Jofre, para después completar la larga y variada ruta circular.
Pujar al Monturull, al Pic de Perafita o a la Tossa Plana de Lles no suposa, en principi, cap novetat per a l'excursionista coneixedor de la Cerdanya. Però pujar-los des de Martinet, la base d'aquestes famoses muntanyes, enllaçant-les per carena, de ben segur resulta nou per a molts de nosaltres. A tot això hi hem d'afegir la pujada a un excepcional mirador des d'on veurem la carena a explorar al complet i la Serra del Cadí: El Pla de Llet. De propina coneixerem petits nuclis desconeguts per al gran públic però no exents d'encant, com Músser, Arànser o Ardòvol. Aquesta ruta pot ser una gran prova per al nostre físic si decidim fer-la en una jornada, o una completa i variada travessa si decidim partir-la en dues.
Sencilla excursión circular, ideal para iniciarse en el mundo de las raquetas de nieve, en la que ascenderemos fácilmente a La Torreta o Roca de l'Auró, con espléndidas vistas, para luego ganar la loma de Rasos de Baix, más alta pero con menos visión panorámica. Después descenderemos hasta Les Collades para encarar el ascenso al techo de la sierra, en Rasos de Dalt y volver a la Creu del Cabrer. Podemos acortar la excursión y retirarnos en múltiples puntos si estamos cansados.

Sencilla ruta que nos lleva al Puig Castellar, una atalaya entre el Vallès Oriental, el Occidental y el Barcelonès, ofreciendo grandes vistas también de parte del Maresme. La ascensión es relativamente rápida y está bien señalizada y las vistas en la cima son razón suficiente para subir. Encontramos también en ella un poblado ibérico bien conservado y con múltiples plafones que nos guían en su interpretación. En él podemos descubrir desde calles con un antiguo desagüe hasta una reproducción de una de las casas tal como debían ser en su época.