Pedraforca desde Gósol
El Pedraforca es, por méritos propios, una de las más clásicas ascensiones del excursionismo catalán. Su ascensión desde la Collada del Verdet, con grimpada constante pero sencilla y los descensos por sus tarteras son experiencias que todo excursionista debería experimentar en algún momento. Para acometer esta interesantísima excursión proponemos hacerla circular e iniciarla en Gósol, evitando la ruta más transitada pero sin dejar de visitar sus rincones más especiales.
Sencillísima ruta que parte de La Llagosta y pasa junto al Castell de Can Taió, un castillo construído para Miquel Gomis i Güell en 1929, copiando diferentes elementos arquitectónicos relevantes, como el monasterio de Poblet o las murallas de Carcassone. Transitaremos junto a Torreferrusa, donde se recuperan diferentes especies de rapaces y finalmente llegaremos a Santiga, lugar donde se hallaron numerosos restos de asentamientos desde la época del Neolítico y donde actualmente hay una ermita, Santa Maria de Santiga, con influencias de diversas épocas.
Ruta de longitud moderada, aunque sin complicaciones. Partiendo de La Llagosta visitaremos interesantes lugares como el moderno Castell de Can Taió o la ermita de Santiga (bonita mezcla de estilos arquitectónicos). Llegaremos al Santuario de La Salut, uno de los más notables y estéticos de la zona. Dicho santuario, con un esbelto campanario modernista y destacables murales y vitrales en su interior; se reconstruyó después de la Guerra Civil, cuando fue casi destruido.
Variada travesía que, partiendo de La Llagosta, pasa por Sant Pere de Reixac, una famosa y estética ermita, reconocible desde las poblaciones cercanas y alcanza las cotas más altas de la Serralada de Marina. Ascenderemos al poblado ibérico del Turó de Les Maleses y a la Coscollada de l'Amigó, disfrutando de enormes vistas del Vallès, el Maresme y la ciudad de Barcelona. Posteriormente descenderemos a La Conreria y alcanzaremos el Turó d'en Galzeran, punto más alto de la sierra. Desde allí iniciaremos el descenso por una amplia loma entre Alella y Tiana para acabar la ruta en la playa de Montgat.
Larga y variada travesía que arranca en la estación de tren de El Papiol y que nos llevará a través de la Sierra de Collserola alcanzando algunas de sus más ilustres cumbres: Puig de Madrona, Puig d'Olorda, Tibidabo y el Turó de Magarola. Durante el recorrido caminaremos por cuatro comarcas diferentes, disfrutando de hermosas vistas, largas pistas de tierra, senderos sombríos entre los árboles de Collserola y numerosas fuentes.
Camino de ronda, de baja dificultad, que enlaza dos de las poblaciones costeras más conocidas del Garraf: Sitges y Vilanova y la Geltrú. Fácil de seguir pues coincide con el GR 92, esta ruta discurre en paralelo a la línea de Renfe. Las pedregosas calas y hermosas vistas del camino contrastan con algunos monumentos visitados de las dos ciudades, como la iglesia de Sitges o la Plaça de la Vila de Vilanova i la Geltrú.
Sencilla ruta circular que nos permite disfrutar de grandes vistas al Rosselló y al Canigó sin salvar grandes distancias ni desniveles. Pasaremos por hermosos hayedos y coronaremos la cima del Puig de Sant Cristau. Ésta apenas supera los 1.000 metros de desnivel pero ofrece unos metros finales que parecen más bien terreno de alta montaña.
Sencilla ruta que parte del tranquilo pueblo de Arbolí y nos lleva al abandonado pueblo de Gallicant, con destacables vistas al estético pueblo de Siurana, a su pantano y al Monsant. Ascenderemos al Puig de Gallicant también, que nos ofrecerá unas vistas que se extienden hasta la costa y retornaremos en ruta circular a Arbolí.