Ascension al Cerbillona y al Grand Vignemale por el Corredor de la Moskowa
Ascensión físicamente muy dura, con fuertes pendientes y algunos pasos de grimpada que nos permite alcanzar el techo del Pirineo francés, el Grand Vignemale. Ascendemos por el Barranco de Labaza y el descompuesto y vertical Corredor de la Moskowa hasta el Col de Lady Lister; donde la visión del Glaciar d'Ossoue, el segundo más grande del Pirineo, nos deslumbra. Esta vía supone una de las más salvajes y espectaculares a realizar en el Pirineo sin necesidad de realizar pasos de escalada.
Sencilla excursión circular, ideal para iniciarse en el mundo de las raquetas de nieve, en la que ascenderemos fácilmente a La Torreta o Roca de l'Auró, con espléndidas vistas, para luego ganar la loma de Rasos de Baix, más alta pero con menos visión panorámica. Después descenderemos hasta Les Collades para encarar el ascenso al techo de la sierra, en Rasos de Dalt y volver a la Creu del Cabrer. Podemos acortar la excursión y retirarnos en múltiples puntos si estamos cansados.
Variada ruta que parte del concurrido Coll d'Estenalles y va a visitar dos cercanas agujas: La Miranda de la Falconera y La Falconera o La Sabatera. Podemos alcanzar esta segunda aguja tras una vertical trepada, que nos dará acceso a su pequeña cima sobre las impresionantes y verticales paredes de su cara Este, muy apreciadas por la multitud de vías de escalada que posee. Desde aquí descenderemos al Pujol de la Mata, al que se accede por un sencillo paso equipado con grapas, y volveremos finalmente al punto de partida por la Carena del Muronell, en sostenido ascenso.
Ruta circular que parte de la Nou de Berguedà, un tranquilo pueblo del prepirineo catalán y, ascendiendo por medio de bucólicos bosques nos lleva a coronar el Sobrepuny de Baix, con impresionantes vistas a la Serra d'Ensija, Pedraforca, Serra del Cadí o a Cingles de Queralt. Desde allí subiremos al Sobrepuny, cima más alta pero con panorámica más reducida. Bajaremos siguiendo GR para atravesar espesos pinares y pasar al lado de Les Agudes, impresionantes rocas de gran tamaño y afilada silueta, que tienen a tocar la restaurada entrada de la Mina de l'Ínsula, que se explotó entre 1918 y 1933.